Jesucristo la santidad infinita goza de un cuerpo resucitado.
Él quiere estar presente en mi vida, presencia resucitada en la Eucaristía.
Quiere tener una relación, se hace un espíritu conmigo.
Dios viene con infinito amor para ser alimento, para darme sus dones.
Viene para comunicarme el Espíritu Santo.
Cristo se ofrece al Padre por mí, se hace para mi esta ofrenda.
¿Me ofrezco con Él por todos y con todos?
Entregarse, ofrecerse, estar a disposición de servicio que me lo da Cristo.
P. José Luis Iglesias
