EL SACERDOTE ES LA PRESENCIA SALVADORA DE DIOS EN LA TIERRA.
Es elegido por Dios, es un consagrado que solo se dedica al Señor.
Tiene tres ministerios:
Gobernar: regir con la autoridad y el servicio.
Predicar: enseñar: con la Palabra, es ministro en comunión con la Biblia y el Magisterio de la Iglesia.
Santificar: con la oración y los Sacramentos, santifica a los fieles y se santifica él.
San Francisco Javier decía que si se encontraba en el camino a un ángel y un sacerdote primero saluda al sacerdote porque tiene el poder de consagrar y darme al Señor en la comunión.
El sacerdote es presencia de Cristo, actúa en su persona.
Jesús dice que quien acoja al que Yo envíe me acoge a Mí.
Tener veneración del sacerdote por su oficio.
Seamos obedientes a los sacerdotes, recemos por ellos
Que todos los fieles sean obedientes a los pastores.
