Es la repugnancia del alma a los trabajos, y asi no cultiva las virtudes.
La pereza es el sentido cómodo de la vida. Cansancio negligente que lleva a la inconstancia.
El perezoso(a) siempre tiene excusas.
Jesús trabaja y dice: todo árbol que no da fruto será cortado.
Considera los trabajos de Cristo, la grandeza de la ocupación contínua.
Cristo trabaja contigo.
Decir por la mañana: Señor qué quieres que hagamos.
El tiempo es de Dios, nos lo ha prestado y lo debemos administrar.
Comenzar con ganas, ya ganas el cincuenta por ciento.
Véncete cada día sin conceder ni un minuto a la pereza.
P. José Luis Iglesias
